Polémica e incertidumbre ante la NOM-027

Bajo el lema “El sol es de todos”, se ha unido a Sotecsol la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES), para pedir a las autoridades modificar la NOM-027-ENER/SCFI-2018, que excluye a los distribuidores, fabricantes e importadores de calentadores solares de baja presión del mercado

Foto superior: José Gabriel Ruiz, vocero de Sotecsol

Por Ámbar Herrera / Fotografías: cortesía de Sotecsol

A finales del mes de septiembre, la ANES emitió una postura en el que propuso a la autoridad competente elaborar “una Norma Oficial Mexicana que regule de forma adecuada y más incluyente a los equipos de calentamiento solar de agua que adolecen de la presión exigida por la norma”.

Con el propósito de comprender este tema de vital importancia para el desarrollo de la industria, Constructor Eléctrico entrevistó a José Gabriel Ruiz, vocero de la Sociedad de Tecnología Solar Avanzada de Tubos Evacuados (Sotecsol), la cual desde 2015 cuestionó y pidió la revisión de la NOM.

70 contra 30
El también director administrativo de la empresa Energía Renovable de América, dejó claro que, en las condiciones actuales, esta norma perjudicará el desarrollo del mercado de los calentadores solares y tendrá un impacto negativo en el panorama económico, ambiental y social del país.

Explicó que la mayoría de las pruebas contenidas en la NOM cuentan con el consenso general de la industria, excepto la que especifica que: “para que un calentador solar se pueda vender en México, tiene que resistir la alta presión”.

Los datos oficiales arrojan que 70 por ciento de las viviendas en el país utilizan baja presión y sólo 30 por ciento ocupa alta presión. Para acceder a la energía solar los usuarios deberán adquirir, aunque las condiciones de su vivienda no lo requieran, calentadores de alta presión.

Los porcentajes indican que un gran número de usuarios se verá agraviado en su derecho de elegir la opción que más les convenga; así como en el aumento de los costos y la disminución de la eficiencia en la operación.

“El problema principal de esta norma es que está enfocada para normar solamente un modelo de calentador solar, que es el modelo de alta presión”, expresó Ruiz y agregó que “monopoliza la tecnología de los calentadores solares”.

Las irregularidades
Desde un inicio, Sotecsol mandó comunicados a todas las instituciones involucradas en la elaboración de la norma para señalar sus inconsistencias, pero no obtuvieron respuesta; ni de la Secretaría de Energía a través de la Dirección General de Normas, ni de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee).

El vocero de la sociedad comentó que desde las reuniones de trabajo se vio “una sobrerepresentación” del sector empresarial, impulsada por Daniel García Valladares, director de Módulo Solar, empresa de calentadores solares de alta presión; y de su hermano, Octavio García Valladares, representante del Instituto de Energías Renovables de la UNAM.

Beneficios para todos
Gabriel Ruiz dio cifras del impacto económico, ambiental y social que los calentadores solares de baja presión pueden detonar en nuestro país. De acuerdo con los datos que proporcionó:

  • 30 millones de viviendas no cuentan con calentadores solares
  • Un hogar promedio desprende 800 kg anuales de CO2 (30 millones POR .8 toneladas) ES IGUAL A: 24 millones de toneladas en ahorro de emisiones al año.

Respecto a lo económico, mencionó:

  • Un calentador solar de baja presión cuesta entre 4000 y 5000 pesos
  • El gasto de gases es de 500 pesos mensuales por vivienda promedio (500 pesos POR 12 meses) ES IGUAL A: 6 mil pesos.

Es decir, que la inversión se recupera en un año. Aunado a esto, si se toma en cuenta que la vida útil de un calentador es de 15 a 20 años, esta tecnología puede generar un ahorro económico de 84 mil pesos a las familias mexicanas:

(14 años POR un ahorro de 6 mil pesos al año) ES IGUAL A: 84 mil pesos de ahorro para las familias mexicanas.

En cuanto al impacto social, el gobierno ha impulsado programas para implementar esta tecnología en comunidades vulnerables. Sin embargo, si la 027 se aprueba, los presupuestos se reducirán a la mitad, pues un calentador de alta presión tiene un precio aproximado de 10 mil pesos contra 5 mil de un equipo de baja presión.

El mercado de calentadores solares en México crece 60 por ciento cada año y vale 9 900 millones de dólares, aproximadamente

Perspectivas
Según la Profeco, del 2005 a 2018 sólo se han reportado 800 quejas sobre el uso de calentadores solares en ambas categorías; esto es tan sólo un .003 por ciento, lo que significa que los equipos ofrecen un 99.97 por ciento de eficiencia.

El director Ruiz informó que cerca de 400 empresas comercializan calentadores de baja presión; un 60 por ciento de esta tecnología es importada, y un 40 por ciento es de producción nacional.

Añadió también que el mercado de calentadores en México “vale aproximadamente 9 900 millones de dólares” y “ha crecido año con año un 60 por ciento aproximadamente”.

Actualmente, se han instalado 3 millones de equipos, esto es cerca de un 5 por ciento, lo que indica que hay un gran potencial de crecimiento. Pero el rumbo que tome la norma será determinante para ello.

La publicación de la NOM-027 está programada para el mes de diciembre de este año, por lo que aún puede modificarse. Ante esto, Gabriel Ruiz instó a las autoridades a pensar en el beneficio de los mexicanos: “Nosotros creemos que el sol es de todos y que debemos poder hacer uso de los recursos que tenemos en nuestro país”.

La NOM-027-ENER/SCFI-2018 monopolizará el mercado de los calentadores solares

Obligará a 30 millones de hogares a pagar un calentador 40 % más caro de lo que necesita

Más de 10 000 personas perderán sus empleos y limitará la innovación tecnológica

Fuente: Sotecsol