Lo verde de la IP

Para cumplir con los compromisos internacionales, México debe aumentar 16 por ciento la generación de energía solar distribuida, seis por ciento de la eólica e igual porcentaje la solar a gran escala, es decir, debe incrementar la producción energética con energías limpias en un 40 por ciento

Por Elva Mendoza

Hace dos meses cuando fue presentado el estudio Energías Limpias en México 2018–2032, se dijo, en la conferencia de prensa, que el informe debe funcionar como una recomendación por parte de la iniciativa privada para la nueva administración en cuanto a políticas energéticas. Esa fue la intención consensada por el representante del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), cuya Comisión de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (Cespedes), fue la encargada de la elaboración del informe, junto con la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee), la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex) e Iniciativa Climática de México (Iclima).

De acuerdo con el estudio, el impacto económico, gracias al crecimiento de las energías limpias, sería de hasta 29 mil millones de dólares en el Producto Interno Bruto (PIB), más de 200 mil nuevos empleos y un mercado eléctrico consolidado.

El objetivo principal es que México cumpla con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 y el Acuerdo de París sobre Cambio Climático, para lo cual es necesario que incremente en al menos un 16 por ciento la generación de energía solar distribuida, así como seis por ciento la energía eólica y un porcentaje igual la generación solar a gran escala en los próximos 15 años, concluye el reporte.

Figura 1. Crecimiento en la demanda de energía

En el informe, se asegura que la demanda de electricidad crecerá a un ritmo de 3.1 por ciento anual entre 2018 y 2032, por lo que la nueva capacidad podría conformarse por 28 gigawatts de ciclos combinados con gas natural y 37 gigawatts de energías limpias, de los cuales un 70 por ciento será eólica y solar fotovoltaica.

El reto de la coordinación

Para lograr las metas de generación limpia y fomentar la transición energética, se deben implementar políticas de manera coordinada, así como fortalecer el apoyo a la industria en el desarrollo de proyectos de energía limpia, en la ampliación y modernización de las redes de Transmisión y Distribución, los Certificados de Energías Limpias, así como fomentar el mercado de energía solar distribuida y el de vehículos eléctricos, puesto que se identificó que estos últimos son positivos para la sociedad por sus impactos favorables en el PIB, los empleos y la mitigación de emisiones.

El estudio concluye que, si bien hay suficiente capacidad de proyectos renovables en proceso de interconexión para lograr las metas de generación limpia y de mitigación de emisiones, es fundamental que la expansión y modernización de la red eléctrica se logre en tiempo y forma para conducir esta energía adicional.

Figura 2. Adiciones de capacidad limpia y cumplimiento de metas

Inversión

Las adiciones de capacidad limpia indicadas por los expertos implicarán una inversión total de 60 mil millones de dólares entre 2018 y 2032, es decir, 4 mil millones de dólares por año, que representa el 67 por ciento de la inversión en generación de energía total durante el período.

De cumplir con ello, se asegura que las mitigaciones rondarían los 54 millones de toneladas de dióxido de carbono o equivalente (CO2eq) en 2030, con respecto a un escenario en el cual se cubriera la nueva demanda únicamente con adiciones de generación con base en tecnología de ciclo combinado con gas natural.

La reducción proyectada a 2020 representaría el 60 por ciento del abatimiento en emisiones esperado en la Estrategia Nacional de Cambio Climático y el 85 por ciento de la meta no condicionada establecida en Nationally Determined Contribution para 2030.

Para que México transite a una economía de bajo carbono en las próximas décadas, señala el informe, es preciso que se alineen los objetivos y metas de las políticas energética, climática, de desarrollo urbano, industrial y transporte de manera congruente, eficiente, transversal y transparente; y se promueva una mejor interacción entre las dependencias públicas involucradas.

Figura 3. Impacto de las energías limpias

El reporte indica que en un escenario base a 2024, donde se instalan 19 gigawatts adicionales para llegar a un total de 42 gigawatts de energía limpia, la generación limpia representaría el 29 por ciento del total de la misma, al considerar los factores de planta de generación que las tecnologías presentaron en 2017, con aportaciones al PIB de 16 mil millones de dólares, lo que implicaría la generación de 121 mil empleos, así como la mitigación de 39 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtC02Eq) hasta 2024. No obstante, la generación limpia proyectada en el escenario base podría quedar corta para lograr las metas hacia 2018, 2021 y 2024, dados los retos que enfrenta el sector.

Por tanto, señala, el escenario más acertado es de un 40 por ciento de generación de energías limpias. Para lograrlo será necesario añadir seis GW de Solar distribuida, 5.5 GW de Solar Utility Scale y 5.5 gigawatts de eólica adicionales a los del escenario base para 2024. Esto incrementaría la aportación al PIB a 38 mil millones de dólares, generaría 28 mil empleos y mitigaría 55 MtC02Eq adicionales. “Los beneficios superan los costos. Estos seis gigawatts representan aproximadamente cuatro millones de hogares o 600 mil negocios”.

Figura 4. Adiciones de capacidad limpia y cumplimiento de metas

Generación solar

El Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PRODESEN) considera adicionar generación solar distribuida para tener efectos positivos en el cumplimiento de metas, mitigación de gases de efecto invernadero y reducción de costos del sistema eléctrico.

De acuerdo con la Ley de Transición Energética, el Programa de Redes Eléctricas Inteligentes debe identificar, evaluar, diseñar, establecer e instrumentar estrategias, acciones y proyectos en materia de redes eléctricas, incluyendo medidas para vehículos eléctricos; sin embargo, la penetración no aparece aún en el PRODESEN.

El estudio pronostica que para el año 2024, el número de estos vehículos crezca a una tasa anual de 39 por ciento a nivel mundial. “En México, el crecimiento resultaría en más de 300 mil vehículos eléctricos a 2024”.

Aunque se prevé un crecimiento pronunciado de este sector en los próximos años en México, hasta ahora, la penetración de vehículos eléctricos es baja. En 2017, se contabilizaron 10 mil 512 autos eléctricos.

Figura 5. Electri?cación vehicular

Trayectoria de vehículos híbridos y eléctricos en México

En 2013, el gobierno mexicano adquirió 70 vehículos eléctricos como parte de un programa piloto. Un año después Nissan introdujo el primer vehículo eléctrico en el país (Leaf). En 2015, la Comisión Federal de Electricidad y la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) firmaron un acuerdo para promover vehículos eléctricos e híbridos así como estaciones de carga. En 2018, se contabilizaron 1500 estaciones de carga en el país.

Según cifras de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Ciudad de México, Nuevo León y Aguascalientes concentran el 53 por ciento de la infraestructura.

De acuerdo con un análisis de Deloitte, es indispensable cambiar el parque vehicular y extender la red de puntos de recarga eléctrica públicos. Sin embargo, actualmente, el parque vehicular en el país es reducido. Entre enero y abril de este año, se comercializaron 4 mil 946 vehículos que usan baterías eléctricas recargables (68 eléctricos y 4878 híbridos), dio a conocer la AMIA

Aunque los beneficios son elevados, los altos costos continúan siendo un obstáculo, un auto con esta tecnología en México oscila entre los 300 mil pesos (Renault Twizy, en sus versiones para una o dos personas) y el millón 500 mil pesos (Model S60 de Tesla). Se estima que para 2024 el costo de un vehículo eléctrico será el mismo que uno de diésel.

Como parte de los proyectos para aumentar los puntos de carga, la CFE anunció la inversión de 60 millones de pesos para instalar electrolineras.

Retos

A decir de los expertos que elaboraron el informe, todavía existen limitaciones en el desarrollo de proyectos de energías limpias, como la dificultad en obtener financiamiento para cierto tipo de proyectos y de permisos, falta de un mercado bilateral robusto debido a la incertidumbre en Derechos Financieros de Transmisión y tarifas de suministro básico.

También ven dificultades en el desarrollo de las redes de trasmisión y distribución como falta de capacidad en la red para cubrir solicitudes de interconexión, retrasos en expansión y modernización de redes; en el desarrollo del mercado de Certificados de Energía Limpia como la falta de oferta en los primeros años o la incertidumbre en metas después de 2024; en el desarrollo del mercado de generación solar distribuida debido a la incertidumbre sobre Community Solar; en el desarrollo del mercado de vehículos eléctricos puesto que todavía hay incertidumbre sobre metas de electrificación del sector transporte y no hay definición de redes troncales para estos vehículos, además de la falta de incentivos.

Finalmente, señala el estudio, no hay coordinación transversal en las políticas energéticas, de cambio climático y de desarrollo del país.