La trascendencia de la capacitación

El sector está en plena expansión y tiene ante sí retos como la cobertura en regiones alejadas, disminución de pérdidas y prestación óptima del servicio, entre otros. En este escenario, se requiere de un personal que entienda el negocio eléctrico como tal, pero también que domine las nuevas tecnologías y herramientas digitales

Por Redacción, con información de PrimeStone

Las compañías están en constante cambio y entienden que la posibilidad de mejorar, ampliar o actualizar las competencias y conocimientos (teóricos y prácticos) de sus colaboradores a través de capacitaciones no son gastos superfluos. Por el contrario, se trata de inversiones que, además de mantener al profesional motivado y desarrollar un personal calificado, permiten aumentar la productividad laboral, generando así un retorno de inversión.

Sin embargo, con el acelerado ritmo de la tecnología, se hace aún mayor la necesidad de contar con talento calificado en las empresas. Es decir, tener personas competentes, capaces de crear, innovar, afrontar retos y que contribuyan a que la organización aprenda a mantenerse en un mercado globalizado es absolutamente obligatorio.

En este escenario, el sector eléctrico es de los ecosistemas que más requiere conocimiento actualizado, pues presenta características intrínsecas que obligan a los profesionistas a estar en constante entrenamiento. Esto implica una constante profundización y especialización en varios temas y tendencias.

Conjuntamente, es imperante estar al día en el conocimiento de la normativa nacional. Además, debido a que muchos colaboradores trabajan en ambientes que pueden considerarse de alto riesgo, es fundamental que estén disciplinados en las mejores prácticas de prevención y seguridad.

Así, el entrenamiento adecuado y constante es indispensable para evitar que sucedan eventos como el apagón ocurrido en Los Ángeles, en 2005, el cual afectó a cerca de 1.5 millones de personas en esta ciudad. La falla fue debido a un problema en el procedimiento en la cuadrilla, y lo que ocasionó que una urbe que prácticamente nunca duerme se quedara sin luz.

Por su parte, en la India alrededor de 620 millones de personas se quedaron sin servicio de electricidad, en 2012. El suceso ocurrió por una combinación de fallas técnicas y humanas que empeoraron los efectos, ya que el personal que estaba encargado de ejecutar los protocolos de recuperación del servicio no reaccionó correctamente, provocando uno de los peores apagones de la historia.

Solamente estos dos ejemplos demuestran que la importancia y el objetivo del entrenamiento de los colaboradores en el campo de la electricidad es la identificación oportuna de problemas en los procedimientos.

¿Ha cambiado el perfil del profesional del sector eléctrico con las nuevas herramientas digitales?
La innovación es un elemento fundamental y están ocurriendo todo el tiempo. Entre las tendencias que impactan en la actualidad destacan las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). De igual forma, el auge del Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), la Industria 4.0, el desarrollo de vehículos eléctricos y autónomos, la aplicación de la tecnología de blockchain, el impulso de las energías renovables y limpias, así como la proyección del crecimiento de las redes inteligentes, entre otros temas, hacen que mantener a los colaboradores del sector actualizados sea una tarea de todos los días.

Precisamente, uno de los retos de la actualidad es el uso de las llamadas redes eléctricas inteligentes, destinadas a lograr la eficiencia energética mediante tecnología actualizada que incluye:

  • Dispositivos y medidores inteligentes a lo largo de la red eléctrica
  • Uso de sistemas y redes de telecomunicaciones destinados a la conexión
  • Manejo de aplicaciones de software cuyo fin es el control, captura y gestión, así como la explotación de la información obtenida de la medición y operación
  • Llevar un control permanente y en línea de la red que se traduce en la reducción de las posibles pérdidas de energía. Se estima que en el mundo se desperdicia ocho por ciento de la electricidad debido a las pérdidas técnicas y no técnicas. Esta cifra podría reducirse manejando los protocolos adecuados y detectando las fallas, a fin de poder realizar una intervención oportuna

De igual forma, el servicio que presta el sector eléctrico crece en la misma medida que la población y, por ende, requiere de mayor control de la información. Por ejemplo, los sistemas inteligentes, tanto para medición como para administración de datos, son parte de los desafíos actuales. En este escenario, los requerimientos del sector se dirigen hacia profesionales que se especialicen no sólo en materia eléctrica, sino que también dominen herramientas digitales.

Educación universitaria, la base
En encuentros realizados con representantes y académicos del sector energético, el punto de coincidencia es que hay necesidad de seguir las tendencias mundiales y, para ello, se requiere un perfil de egresados que:

  • Desarrolle competencias que se adelanten a las necesidades que el sector pueda plantear
  • Se integre de manera proactiva a los equipos de alto nivel de desempeño y exigencia
  • Indague, esté dispuesto a aprender, no tema a la innovación e investigue

Igualmente, la necesidad de vincular a la industria e instituciones que se encargan de la educación también se ha puesto en evidencia, pues la formación teórica requiere, forzosamente, de la práctica y experimentación en escenarios reales. Así, trabajos de campo con las empresas, pasantías laborales e investigaciones prácticas son parte de las herramientas que incluye la formación actual del recurso humano.

En el caso específico de México, de acuerdo con información difundida por la Secretaría de Energía, tras la Reforma Energética, se ha estimado que el país necesita formar un mínimo de 135 mil expertos de alto nivel, profesionales y técnicos en ingeniería, así como en áreas económicas, sociales y legales, para cubrir la demanda directa del sector en los próximos cuatros años.

En conclusión, a la par del avance tecnológico, el perfil de los profesionales está transformándose, con una orientación a formar un recurso humano más integral, a solicitud de la industria.