Gana terreno la medición eléctrica inteligente

La incorporación paulatina de la tecnología AMI en la operación de los sistemas eléctricos conducirá a una evolución con miras a alcanzar los objetivos de una red inteligente, bajo una perspectiva optimizada para la generación y medición del servicio, con beneficios para las empresas y, por supuesto, los usuarios finales

Por Redacción / Fotografías Rubén Darío Betancourt

A demás de una gestión de la energía más eficiente, la tecnología AMI (Advance Metering Infrastructure) permite la detección de fallas, el control de carga, la reducción de pérdidas en las redes, el manejo de tarifas dinámicas y la posibilidad de llevar a cabo mediciones remotas. Esto sin mencionar el intercambio oportuno de información en tiempo real acerca del consumo y la demanda entre las empresas de electricidad y los usuarios finales, así lo da a conocer PrimeStone, firma internacional de desarrollo de soluciones.

Estas cualidades la convierten en una gran alternativa para las empresas del sector eléctrico, ya que ofrece beneficios financieros y funge como una herramienta para recabar información útil. Lo anterior con el objetivo de optimizar los hábitos de consumo de los usuarios, lo que redunda en mejores servicios y en un ahorro en el monto de las facturas.

Como informa PrimeStone, la tecnología AMI se traduce en un proceso clave para los prestadores del servicio al poder cuantificar, de forma precisa, la cantidad de energía que se utiliza en cada uno de los mercados de operación a través de los medidores inteligentes bidireccionales, conectados a una plataforma de gestión.

“Empieza a darse una intercomunicación que le da flexibilidad a las empresas generadoras, cuando la información llega de inmediato. Por ejemplo, con notificaciones de cuándo se programará darle mantenimiento a la red, y con la posibilidad de responder a estos avisos de forma sencilla. Al ser miles de dispositivos emitiendo información, hay que gestionarla con sistemas MDM”, explica el licenciado Leopoldo Inclán Garza, director general de Tecnologías EOS, empresa especializada en Infraestructura Avanzada en Medición Eléctrica.

Por eso, más allá de la toma de lectura, corte, reconexión y monitoreo de fallas vía remota, se habla de pasos firmes al desarrollo de redes inteligentes, que conduzcan a un aprovechamiento más eficiente de la energía. Esto guarda una relación directa con la reducción de las pérdidas técnicas y no técnicas del sistema eléctrico.

El licenciado Leopoldo Inclán Garza, director general de Tecnologías EOS

“Los medidores incluso pueden enviar alertas cuando hay interrupciones en el suministro. Una vez restablecido, se monitorea la calidad de la energía en tiempo real. Además, se eliminan los errores en la toma de lectura, por lo que el usuario tiene resultados visibles y transparentes, de forma automatizada, acerca de la cantidad de electricidad que está consumiendo”, expone Inclán Garza.

En América Latina, varias naciones ya están tomando la medición avanzada como referente, la cual ha cobrado mayor fuerza en los países europeos para la prestación del servicio. En el caso de México, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) está impulsando la instalación de medidores de última generación tipo AMI, en lugar de los medidores electromecánicos, con los que la toma de lectura, cortes y reconexiones se hace de forma manual.

Desde 2014, la empresa productiva del estado ha destinado una inversión estimada de 1 mil 91 millones de dólares para la modernización de su infraestructura mediante la sustitución de 2 millones de equipos en los estados de México, Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes, Sinaloa, Nuevo León, Tabasco, Chiapas, Yucatán, Zacatecas, Hidalgo, Coahuila,  Chihuahua y Ciudad de México.

A la fecha, como detalla el director de Tecnología EOS, hay aproximadamente un cinco por ciento de cobertura en el país con proyectos en función. A largo plazo, la implementación de la medición inteligente facilitará que la CFE administre la capacidad de su red, con el fin de lograr una mejor planeación, garantizar el suministro a los usuarios e identificar los picos de demanda del servicio.

“Ahí es donde la gente va a notar los beneficios y cómo mejora el servicio, la calidad de energía y cómo el Sistema Eléctrico Nacional se vuelve más eficiente. Al final de esa cadena, el usuario notará un mayor ahorro, de manera que pueda contar con estrategias de consumo. Todo esto nos vuelve un país más competitivo, y también la habilitación del manejo de dispositivos inteligentes apoya a la sustentabilidad, con beneficios para el ambiente”, concluye el directivo.

Otros beneficios de la tecnología AMI

  • La medición inteligente permite detectar si a un medidor se le está haciendo una intervención no debida
  • Los medidores pueden incorporar sensores de movimiento que, por ejemplo, descubren si se alteran o se les retira la tapa
  • Esta tecnología ayuda a prevenir y revelar oportunamente una intervención que lleva a evitar un fraude
  • Permite hacer balances de energía a nivel micro, por ejemplo, de un transformador de usuarios muy localizados, con mucha más precisión en cuanto a su ubicación
  • Ayuda en el control de las pérdidas no técnicas y a recuperar los ingresos de las empresas

Fuente: PrimeStone