En busca de la democratización de la electricidad

Cuando la tecnología aspira a transformar la esfera de lo social, su razón de ser adquiere un nuevo sentido. Hydrosolver es una compañía mexicana que desarrolla y comercializa tecnologías de almacenamiento y distribución de energía a partir del hidrógeno. Uno de sus objetivos es formar una red descentralizada de generación de electricidad a bajo costo y procedente de fuentes limpias

Por Redacción

A finales de 2016, el titular de la Secretaría de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, informó que el 98.5 por ciento de la población nacional tiene acceso al servicio eléctrico. Sin embargo, el porcentaje restante, casi dos millones de mexicanos, aún no disponen del suministro de energía para atender necesidades básicas de iluminación, comunicación, salud, educación, conservación de alimentos, entre otras actividades cotidianas. Como alguna vez enunció Jaime Hernández Martínez, director general de la Comisión Federal de Electricidad, “en las sociedades modernas, la energía eléctrica es fundamental para impulsar el desarrollo económico y social”. Para otros, incluso, el acceso a la electricidad podría ser considerado un derecho humano universal, similar al del agua potable.

Ante un panorama como este, el estudiante y emprendedor mexicano Raúl Adrián González Acosta, CEO y fundador de la compañía Hydrosolver, plantea el aprovechamiento del hidrógeno, una alternativa de generación que podría ser aplicable tanto para las poblaciones vulnerables sin acceso a la electricidad, como para que los consumidores habituales se conviertan en productores para las redes de compra y venta de energía descentralizada.

La iniciativa de González inició mientras cursaba la carrera de Ingeniería en Mecatrónica en el ITESM mediante la creación de prototipos de automóviles impulsados por combustibles no contaminantes. Luego, con la fundación de una escudería automotriz conformada por unidades eléctricas para competir en certámenes a nivel nacional, surgió la propuesta de fabricar un vehículo impulsado por hidrógeno, y fue así como nació Hydrosolver. “El hidrógeno tiene muchas bondades químicas, por lo que ya se trabaja para que se pueda vender más barato con la intención de que, cuando las cuestiones políticas y públicas se estabilicen, exista la tecnología suficiente para implementarlo de manera abierta”, asegura el emprendedor.

Pero los planes de esta compañía van mucho más allá del sector automovilístico, con la fabricación de generadores de hidrógeno para los sectores eléctrico y energético que, se  espera, ofrezcan grandes beneficios y ahorros económicos. Su aplicación en fábricas de alimentos se dio a partir de 2014. “El generador se conecta a una toma de corriente eléctrica, se le deposita agua destilada y produce hidrógeno, el cual es utilizado en la industria de alimentos para los procesos de transformación de aceites vegetales en grasas a un costo muy bajo”, asegura González.

La meta es que estos dispositivos sean, también, un complemento para el suministro de energía eléctrica, integrándose a tecnologías existentes con fuentes solares y eólicas, para transportar la electricidad a un bajo costo, así como lograr el establecimiento de redes descentralizadas. “En el sector eólico o solar, la generación no es constante, por lo que se tienen que emplear baterías caras, contaminantes y con una capacidad de almacenamiento baja. El hidrógeno, en cambio, permite que puedan guardarse mayores cantidades de energía. Por poner un ejemplo, con un sistema fotovoltaico, durante el día se podría aprovechar la radiación solar y, en las noches, se podría convertir el hidrógeno en energía eléctrica, teniendo la posibilidad de vender el excedente”, explica González.

Hasta ahora, Hydrosolver ha llevado esta tecnología al continente asiático para ser probada en el sector residencial, con el apoyo de políticas públicas que favorecen a los proyectos de energías renovables. La proyección es que este escenario sea viable también en Latinoamérica y, específicamente, en México, en un periodo de 10 años, apoyado por un esquema de agencias energéticas en el continente que impulsen el acceso a la electricidad entre la población.

El CME desarrolló este concepto para afrontar el triple desafío de obtener energía de forma segura, asequible y respetuosa con el medioambiente. Fuente: www.worldenergy.com

“Aparte de la compañía, hemos participado en el establecimiento de agencias energéticas en América Latina, debido a que es una región desequilibrada respecto a Europa en este rubro. En México creamos la agencia para unir a los actores principales: el sector privado, gubernamental, académico y civil. Queremos lograr una transición energética más acelerada y con mejores políticas públicas para que esas cuatro esferas trabajen en conjunto en cada país, así Latinoamérica será uno solo en el sector energético en el futuro”.

Finalmente, afirma el CEO y fundador de Hydrosolver, el desafío más allá de lo político es que iniciativas como esta, junto a otras que surjan en universidades e institutos de investigación en México, obtengan los apoyos necesarios para convertirse en modelos de negocio bien establecidos, sobre todo en el sector de las energías renovables, con una regulación adecuada.

“Al proponer la descentralización de las redes, también proponemos que sean administradas por un ente central que no sea el sector público, sino que la generación, producción y conversión se enfoquen en el sector civil. Digo esto porque los intereses se siguen interponiendo. Se abren las oportunidades para compañías grandes y de origen extranjero para que utilicen su tecnología y modelo de negocio, pero no para los emprendedores nacionales o el sector académico. Es necesario que haya apoyo para que las tecnologías desarrolladas no se queden enterradas en el sótano”, remacha González.

HIDRÓGENO: UN ELEMENTO PRIMORDIAL
La abundancia del hidrógeno es un factor importante si se le considera como el combustible del futuro. Se trata del elemento más abundante del universo; el 75 % se encuentra en la masa de estrellas y planetas gigantes. Existe de manera atómica y en plasma; en este último estado, el proto?n y el electro?n se encuentran separados, lo que genera una alta conductividad eléctrica y una gran emisividad.

Fuente: Dirección de Movilidad y Transporte de la Conuee