El gran negocio con sol mexicano

La Reforma Energética y la Ley General del Cambio Climático dieron a México una velocidad sin precedentes en cuanto a inversiones para el desarrollo de energías renovables

Por Darinel Becerra / Fotografías Constructor Eléctrico

¿Qué hay detrás de la recientemente anunciada feria Solar Power México? Nada más ni nada menos que la SNEC PV Power Expo, la feria fotovoltaica más grande del mundo, la cual se celebra en Shangai, China. Su directora es Yue Mi, quien estuvo de visita en México para respaldar la iniciativa ferial. Tan sólo en 2017, la convocatoria china atrajo a más de 1 800 empresas expositoras procedentes de 95 países.

De este lado del continente, otro aliado de la próxima feria mexicana es la Solar Power International (SPI), con Lori Smith como directora de Ventas. Es la mayor feria sobre energía solar en América del Norte, con más de 20 mil visitantes y 700 expositores.

Cabe señalar que la estrategia ferial en nuestro país también cuenta con el respaldo de la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex), con Héctor Olea como presidente.

Pero ¿qué ofrecerá la Solar Power México? Para saberlo, Constructor Eléctrico platicó con Bernd Rohde, director general de Hannover Fairs México.

En México, 35 % de la energía tendrá que provenir de fuentes renovables para 2024 y crecer hasta 50 % para 2050

Constructor Eléctrico (CE): ¿Por qué organizar una exposición de esta dimensión en México?
Bernd Rohde (BR): Nosotros identificamos que, dentro de lo contemplado en la Reforma Energética y la Ley General del Cambio Climático, aprobadas por México, las cuales dictan que 35 por ciento de la energía tendrá que provenir de fuentes renovables para 2024 y hacerla crecer al 50 por ciento para 2050, trajo a México, con una velocidad impresionante, la oportunidad para que la energía renovable se estableciera.

El segmento solar es una de las grandes oportunidades que tiene el país por su ubicación geográfica; éste nos da una productividad de tres a cinco veces lo que tenemos en países europeos, ya que es una tecnología cotidiana. La mayoría de las casas y edificios, de alguna forma tienen algo solar, ya sea generación de calor o eléctrica fotovoltaica.

En México, se va a desencadenar un notable crecimiento de este segmento. Hay una enorme cantidad de empresas interesadas en traer sus tecnologías y ya hay una gran cantidad de empresas establecidas en el país, que se están involucrando, proveyendo y haciendo productos relacionados con la energía fotovoltaica. También vemos que tenemos un gran potencial para establecer un evento totalmente vertical, dedicado exclusivamente al recurso solar.

CE: ¿Cuál es el tamaño del mercado de la energía solar en México?
BR: Por el momento, aún es un mercado bastante pequeño. Lo interesante es el crecimiento que se dará. Sabemos que de 2018 a 2032 habrá una inversión superior a los 11 mil 900 millones de dólares en energía solar únicamente.

CE: ¿Cuáles son y serán los principales clientes de la fuente solar en México? ¿Quiénes la van a generar, consumir y administrar?

BR: Es un proyecto que se va dando por etapas. Están los grandes industriales que generan e instalan en campos una enorme cantidad de generación y de celdas fotovoltaicas. En el corto y mediano plazo, creo que eso será la tendencia en regiones industriales, donde los grandes inversionistas instalarán vastas capacidades, pero creo que en mediano y largo plazo lo interesante es traer esa tecnología también para el uso común y corriente.

En México tenemos una gran cantidad de techos planos disponibles, que nos dan una gran oportunidad para instalar esas celdas en las casas y así poder generar nuestra propia energía.

CE: ¿Tiene alguna cifra sobre el crecimiento que se espera?
BR: Un factor importante será la legislación que se dé, por ejemplo, en California, donde muy poco tiempo se decretó que cada vivienda o construcción nueva tuviera generación eléctrica fotovoltaica en sus techos. Creo que eso impulsará el crecimiento. En Alemania, otro país que cuenta con una gran cantidad de generación de este tipo, por medio de diferentes programas, se incentivó el uso del recurso solar y ahora cada hogar tiene celdas fotovoltaicas y creo que en México esto se dará a pasos agigantados.

GIZ Proklima, que tiene mucho conocimiento sobre el tema, señala que lo que en Alemania tardó 40 años en desarrollarse después de la reforma energética que hubo allá, en México lo estamos logrando en cuatro años. Esa es la gran ventaja: llegamos tarde, pero crecemos a pasos agigantados.

La otra ventaja es que en los últimos años la tecnología ha cambiado muchísimo; las celdas se han vuelto mucho más eficientes, pues con menos luz producimos mucha masa de energía. Las celdas también han bajado de costo, brutalmente. Tenemos una estadística de Asolmex, la cual señala que desde 2010 hasta el día de hoy, el costo de la tecnología ha caído 70 por ciento. Entonces, eso va aunado a una mejora tecnológica, a que las celdas duran más y son más fáciles de instalar, que el almacenamiento de la energía también ya es mucho más eficiente al que se tenía anteriormente. Cada vez las baterías duran más y tienen mayor capacidad.

CE: ¿En qué momento madurará esta industria?
BR: Hablando de madurez, será cuando lleguemos al año 2020 o 2050, y logremos generar 50 por ciento de la electricidad en el país vía fuentes renovables. Dentro de este portafolio, la energía solar jugará un papel muy importante porque es muy fácil instalar lo necesario para generarla. Otra gran ventaja en México es que normalmente se construye con cemento; las edificaciones son sólidas y se les puede montar una tecnología de este tipo sin ningún problema.

CE: ¿Cómo calificaría a la naciente industria de proveedores de insumos para la gestión de la energía solar?
BR: Uno de los puntos que más nos interesa desarrollar es que cada vez más la contribución a un proyecto solar sea nacional. Hoy en día, la contribución local es relativamente baja, pero no es ninguna sorpresa, así empezamos en la industria automotriz, en la médica y en la espacial.

Vienen las grandes empresas internacionales con esa experiencia y tecnología de otro país y poco a poco se va creciendo. En ese sentido, se va desarrollando mucho más rápido, sobre todo por la liberación del mercado.

La oportunidad del evento es precisamente juntar a los que actualmente importan la tecnología o que tienen el potencial de fabricar o volverse un proveedor en alguno de los diferentes niveles. Yo veo, y estoy seguro que, en el corto plazo, también cada vez más productos nacionales se van a construir e integrar en esos grandes proyectos.

El segundo punto es la mano de obra, que también es una de nuestras columnas de la exposición. Por una parte, que la gente vea e identifique el gran potencial, lo que sucede con muchos ingenieros, técnicos y demás, que hoy día se están capacitando en escuelas y universidades. Nosotros queremos en la exposición llevar a cabo programas de capacitación y atraer a estudiantes que puedan ver todo lo que ofrece este mercado para así potenciarlo.

CE: ¿Cuáles zonas del país cree usted que se desarrollarán más?
BR: La mayoría de los parques grandes están instalados en el norte del país. Cincuenta hectáreas de selva tropical no sería lo adecuado o necesario, pero un hotel ecoturístico en la Riviera Maya es la mejor alternativa que podemos tener en el sur y el Caribe.

CE: Concretamente, ¿cuál es el impacto que se espera con la organización de Solar Power México?
BR: El éxito de nuestro evento lo podríamos definir en que realmente impulsemos esta tecnología. En la generación eléctrica hay una alternativa, que puede reducir el costo o impacto, además de generar el agua caliente o la electricidad requerida. Hay que irlo permeando en todos los niveles, desde los estudiantes, hasta los altos directivos y dueños de parques industriales. Si logramos que en un periodo de tres a cinco años esté en boca de todos, vamos por buen camino.

CE: ¿Ven algún riesgo con la nueva administración?
BR: En todas las pláticas que hemos tenido no prevemos ningún riesgo. Sí creemos que quizás habrá un vacío en lo que se van los viejos y llegan los nuevos, y que los nuevos identifiquen y empiecen a conocer el potencial. Todos aquellos que se toman una hora en ver el potencial de este segmento, se dan cuenta que sólo trae beneficios y ninguna desventaja. Estamos convencidos de que la nueva administración también apoyará y promoverá,a su vez, la energía sustentable en el país.