Anticipando el futuro

Lo que comenzó como un proyecto de innovación electrónica, se convirtió en soluciones para el aprovechamiento de energía solar y de domótica. Si hay algo que sabe hacer Master es estar en la cima de la innovación, una palabra que su director general no ha perdido de vista

Por Irayda Rodríguez / Fotografías Rubén Darío Betancourt

En su ADN, Luis Manuel Rodríguez lleva la huella genética de la innovación: su padre fue su mentor, de quien, dice, aprendió mucho. Al frente de Master, ha conseguido colocar a su empresa en las coordenadas nacionales e internacionales. Lo que al principio eran desarrollos tecnológicos pequeños, se ha convertido en soluciones de energías limpias y de automatización.

Fundador de la empresa, Luis Manuel lleva 31 años en el mercado. Sus solidez se explica así: cuenta con 400 colaboradores y con 55 tiendas en toda la República; alrededor de 5 mil distribuidores a nivel nacional, tiendas de E Commerce, y dentro de este último, desarrollaron el negocio de B2B, para atender a empresas y corporativos.

Sin embargo, en esta permanente innovación, Luis Manuel también tiene un lado comprometido. Por ello, se ha preocupado por hacer llegar energía a comunidades alejadas, ya que está convencido de que la conectividad es una necesidad básica.

“Nuestro gran diferenciador es que, al tener 50 tiendas en la República, desde Tijuana hasta Cancún, podemos brindar a la gente una celda disponible. Mucha gente no sabe dónde encontrarlas, cree que tiene que hacer compras muy grandes, pero ahí nosotros suplimos ese nicho del mercado”

Constructor Eléctrico: (CE): ¿Cómo incursionó en este sector?
Luis Manuel Rodríguez: (LMR): Estudié ingeniería industrial en la Universidad Panamericana; el oficio lo aprendí de mi padre: teníamos una tienda electrónica, y yo desde los 14 años la atendía, vendía bulbos. A los 20 años, cuando estudiaba la carrera, me di cuenta de que los fabricantes de todos estos componentes electrónicos eran asiáticos, principalmente Japón, Corea y China, entonces me percaté que era muy difícil conseguirlos y me di a la tarea de viajar a estos países de Asia (Taiwán, Corea, Singapur, Hong Kong) para empezar a traer estos componentes que el mercado necesitaba para reparar, construir y hacer todos los proyectos.

Estábamos sujetos a lo que el mercado americano nos podría traer y los precios eran muy altos; ése fue el gran cambio en la empresa: ir a buscar a los proveedores, consiguiendo el abasto y los precios adecuados. Fue una aventura porque tuve que empeñar mi coche, pero conté con el apoyo de mi familia para poder hacer todos estos viajes. Una vez que encontré a todos los proveedores, comenzamos a tener mayor presencia y crecimientos del doble y triple dígito los primeros años de la compañía, y esto nos abrió las puertas.

Había una frase que decía “Si no lo encuentras en Master, mejor ni lo busques”. Eso fue al inicio. Luego me integré al IPADE, también soy ex Harvard, soy OPM; igual estuve en Singularity Univeristy, y normalmente atiendo a varios congresos y viajo mucho al extranjero para estar al día con todas las tendencias tecnológicas.

CE: ¿Cuáles son las soluciones que ofrece Master para el sector eléctrico?
LMR: Nos estamos enfocando mucho en domótica y ahorro de energía. Actualmente, nuestros ingenieros han estado desarrollando el software para domótica; el mercado normalmente lo conoce como lugares inteligentes, sensores de luz, aperturas de puertas, iluminación, ahorro de energía con dimmers, sensores de movimiento, etcétera. En eso nos estamos enfocando fuertemente para distinguirnos de las propuestas que hay en el mercado, en el tema de ahorro de energía, no sólo con las celdas solares.

CE: ¿Cómo es que se interesaron en el tema de las celdas solares, siendo que México es uno de los países privilegiados en energía solar para integrar esta tecnología?
LMR: No es un tema nuevo para nosotros: tenemos mucho vendiendo celdas solares. Estamos enfocados al mercado que quizá tiene un poco menos de posibilidades de tener celdas solares de 250, 300 watts, y también nos enfocamos en la educación y conocimiento de las mismas. Este proyecto lo hemos desarrollado a lo largo de ocho años, que es “Mi primera celda solar”. Se trata de dar a conocer a los estudiantes y al público que la celda solar no es algo que dé miedo, sino algo divertido y que deben saber cómo funciona.

También está el tema de “Mi primer juguete solar”, un armable que tú ves cómo funciona con energía solar; luego están los kits independientes solares. Traemos un proyecto interesante en la Asolmex y en otros foros en los que aproximadamente 3.5 millones de mexicanos no cuentan con electricidad; quizá hablamos del 1 o 2 por ciento, pero es gente que no tiene electricidad, y nosotros creemos que la primera necesidad es el tema de la iluminación. Es vital para las familias y para que los chicos puedan estudiar, es una necesidad básica.

La segunda es el tema de la comunicación. En comunidades alejadas, la gente también necesita estar informada acerca de lo que está pasando en el país. Y la tercera es el entretenimiento: escuchar la música, radio, cargar el celular, que la señal llegue a todos lados; pero si no tienes una fuente de energía renovable, te puedes quedar incomunicado. De ahí vienen otras necesidades más difíciles, como mantener los alimentos congelados, ventilación, etcétera. Eso es lo que estamos desarrollando para las comunidades marginadas.

El otro tema es el de la portabilidad eléctrica: celdas de 80 watts que se pueden transportar por si tienes que hacer un trabajo donde no hay energía. Lo puedes llevar y conectar donde tú quieras. También tenemos los paneles solares grandes de 270 y 330 watts.

CE: ¿Cuáles son los principales desafíos del mercado en aspectos de desarrollo de tecnología y de competencia con compañías extranjeras?
LMR: Hemos encontrado que hay mucha competencia en el mercado. La instalación de paneles de 2 mil, 4 mil; personas que pagan las tarifas más altas, pero poca gente voltea a ver las necesidades de los pequeños usuarios, que tienen un restaurante chico, no tienen luz y con una celda de 80 watts tienen lo necesario, pero muy poca gente ve estas necesidades.

Nuestro gran diferenciador es que, al tener 50 tiendas en la República, desde Tijuana hasta Cancún, podemos brindar a la gente una celda disponible. Mucha gente no sabe dónde encontrarlas, cree que tiene que hacer compras muy grandes, pero ahí nosotros suplimos ese nicho del mercado. Es una gran oportunidad, y vemos que podemos cubrir esa necesidad. Los grandes proyectos se los dejamos a otras compañías.

CE: ¿Qué es lo que pasa con la normativa de los fabricantes en el país? Se sabe que hay ciertos esquemas o leyes que se deben seguir.
LMR: Master es miembro de la Asolmex y de la ANES, y constantemente estamos en todos los foros y paneles, aunque no sabemos qué es lo que va a pasar. Además de la situación de las elecciones actuales, estamos preparados para lo que venga. Nos iremos acoplando de acuerdo con las decisiones que se tomen; ya tenemos 31 años en el mercado y sabemos cómo movernos.

CE: ¿Cuáles serían los pilares en los que está fundamentado el éxito de Master en el mercado?

LMR: Principalmente, el cliente, la innovación. La gente que trabaja dentro de la empresa no son empleados, sino colaboradores, y el tema de la presentación. Eso es parte de nuestras creencias.

CE: ¿Qué sigue para Master? ¿Cuáles son sus metas?
LMR: Vienen muchos proyectos de B2B;  temas de apoyar y acercarnos más a las instituciones para ayudar a que la tecnología y la robótica mejoren, al igual que proyectos de energías renovables y de domótica. Tenemos muchos proyectos trabajando en paralelo, además de nuestras líneas de productos y de venta en los que hacemos mucha labor, esperamos que este año sea de éxito y que las cosas se acomoden a nuestro favor.

Tenemos que acercar la tecnología a todas las personas porque ésta no debe ser cara, tiene que ser accesible y fácil de asimilar, hay que democratizarla.